En los últimos años estamos notando una enorme interés y demanda de las empresas por el Mindfulness. Muchos de nuestros clientes nos piden programas formativos de Mindfulness en diferentes formatos, bien para el Comité de Dirección, o para todos sus Managers, e incluso en ocasiones para todos sus empleados. Algunos dicen que es una moda o una tendencia que pasará. Yo estoy convencido de que no es una moda pasajera, sino que ha venido para quedarse, y expandirse cada vez más en el mundo empresarial.

  La metáfora del vaso de agua con sedimentos

En los cursos de Mindfulness siempre hablo de la metáfora del vaso de agua con sedimentos. Si imaginamos un vaso de agua con sedimentos y lo agitamos fuertemente, ¿Cómo está el agua? Evidentemente, turbia. Pues así está normalmente nuestra mente: turbia, confusa, estresada. En un mundo lleno de estímulos, sobreinformación, cambios constantes, incertidumbre permanente, nuestra mente está perdida.

Sin embargo, ¿Qué sucede con el vaso de agua con sedimentos cuando lo depositamos en una mesa y lo dejamos inmóvil durante 10 minutos? Pues que los sedimentos caen al fondo por la fuerza de la gravedad, y el agua, entonces, se aclara, se limpia. Pues bien, eso es lo que sucede con nuestra mente cuando practicamos mindfulness durante un tiempo de forma regular: que va aclarándose, despejándose, viendo lo que estaba delante de ella pero que no veía a causa de los sedimentos.
En nuestra vida o trabajo muchas veces estamos bloqueados y no vemos soluciones a desafíos, problemas o dificultades. Y nos decimos cosas como “Es imposible resolverlo”,  “No soy capaz de afrontar esto…” o “No tengo tiempo…” Son frases de mente confusa, bloqueada. Pero no es verdad que sea imposible, o que no seamos capaces, o que no tengamos tiempo. El problema es que nuestra mente no ve con claridad. Sin embargo, cuando practicamos mindfulness y nuestra mente se va aclarando, de pronto vemos las soluciones que nos parecían imposibles antes. Y nos decimos, sorprendidos: “¡¡Pero si la respuesta estaba delante de mis narices y no la veía!!”

Cuando integramos la meditación mindfulness en nuestro día a día, nuestra mente se aclara, y empieza a funcionar a su máximo rendimiento, comienza a estar más serena y equilibrada, y despliega toda su creatividad innata para resolver problemas o desafíos. Esto tiene un impacto enorme en nuestra autoestima, en nuestro equilibrio emocional y en nuestro rendimiento. Tomamos mejores decisiones, nos focalizamos en lo importante, y nos sentimos más motivados y más capaces de alcanzar nuestros objetivos.

No es por casualidad que los sedimentos caigan al fondo del vaso y el agua se aclare cuando dejamos el vaso quieto varios minutos. Porque eso también es lo que necesita nuestra mente para funcionar al máximo rendimiento: parar, quedarse quieta. ¡No sabemos cuánto necesitamos espacios diarios de silencio y quietud! Nuestra vida sería muy distinta, y nuestro rendimiento profesional también.

Si estás interesado/a en aprender la metodología y técnica Mindfulness, apúntate a nuestro próximo Curso de Mindfulness que ya va por la 7ª edición, el jueves 24 de noviembre. En este link puedes ver toda la información: https://www.execoach.es/wp-content/uploads/2016/07/Info-curso-Mindfulness-8-horas.pdf

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Javier Carril
Socio Director