Acabo de leer que los altos directivos de las grandes empresas tienen miedo a usar las redes sociales. Tienen miedo porque se exponen ante sus clientes, tanto internos como externos. Porque de alguna forma se desnudan y pueden sentir una vulnerabilidad que les asusta.

De alguna forma, el directivo aún tiene miedo, y basa su gestión en dicho miedo. Como es lógico, nunca un auténtico líder podrá liderar eficazmente a su equipo desde el miedo. El poder jerárquico ya no es suficiente para conseguir que tu equipo rinda al máximo nivel, ni tampoco para lograr que tus colaboradores se sientan altamente motivados e ilusionados con el proyecto de empresa. 

Sólo hay un concepto desde el que liderar: la confianza. Y el directivo puede probarse a sí mismo empezando a “jugar” con Twitter, Linkedin y Facebook. Es totalmente recomendable que comience a interactuar con las redes sociales porque es un entrenamiento en el concepto de la confianza. Si un directivo decide confiar, y participar activamente, demostrará al mundo y a sí mismo que está dispuesto a poner todo de su parte, que está dispuesto a decir la verdad y a exponerse, como persona y como profesional.

Y mostrarse vulnerable y auténtico, a pesar de lo que la mayoría de directivos piensan, es una gran baza, es el as en la manga de un líder. Porque esa vulnerabilidad y autenticidad, esa sinceridad proyecta y transmite confianza. Y ahí es donde comienzan a lograr seguidores. Y la esencia del liderazgo es que  los demás te sigan, aunque no sepan muy bien adonde vas, como decía Colin Powell. 

El liderazgo no está en la jerarquía ni en el título que tengas, sino en el número de personas que deciden seguirte porque consideran que les aportas algo valioso.

Javier Carril
Socio de Execoach