Cuando imparto cursos de gestión de estrés siempre insisto que está directamente conectada con el alto rendimiento. Digamos que son dos caras de la misma moneda. Muchas personas se quedan sorprendidas, ya que se suele tener la creencia de que las técnicas y estrategias para manejar el estrés son sólo para eso: para manejar el estrés, para sentirse mejor, para estar más relajado.

Ya de por sí es muy valioso lograr reaccionar con calma y mesura, en un mundo frenético como en el que vivimos, con altísimas y exigentes demandas de tipo social y laboral. Ya es muy importante manejar la presión sin perder los nervios en el trabajo. Sin embargo, cuando trabajamos de forma sostenible con técnicas como la respiración abdominal, la visualización o la meditación, vamos a lograr mucho más. Vamos a conseguir aumentar nuestra concentración y rendimiento en niveles espectaculares. ¿Por qué? Como decía al principio, el estrés está directamente relacionado con el rendimiento. A más estrés prolongado, menor rendimiento. A más estrés continuado, menos claridad mental y mayor dispersión.

Básicamente lo que conseguimos con las técnicas de atención es desplazar nuestra atención de lo que mayoritariamente nos origina el estrés: nuestros pensamientos sobre la realidad. Por eso yo las llamo técnicas de atención, más que meditación que es un nombre poco afortunado ya que no se trata de meditar sobre nada, sino de poner atención a elementos tangibles del momento presente como nuestra respiración, los sonidos, el silencio, el tráfico, nuestras sensaciones corporales, etc.

Estas técnicas logran bajar nuestras ondas cerebrales a ondas Alpha o Zheta (por debajo de las ondas Beta que son las que emite nuestro cerebro cuando estamos conscientes), que están relacionadas con el alto rendimiento, la máxima velocidad de aprendizaje y memoria, la mayor claridad mental y equilibrio emocional, según numerosas investigaciones científicas. Los deportistas de élite conocen muy bien estos efectos y lo practican conscientemente. ¿Por qué no lo hacemos nosotros? Nuestro rendimiento y concentración aumentarán exponencialmente, así como nuestro manejo del estrés.

@JavierCarril
Socio Director Execoach