Seguro que has oído hablar en más de una ocasión de la filosofía de Agile. O quizás te has formado como Scrum Master, en Kanban, Lean o Design Thinking.

Todas estas metodologías, tienen como punto de unión el Agile, es decir, son disciplinas ágiles que tratan de trabajar en entornos cambiantes y de mejora continua. Si profundizamos en el Agile Management, nos encontramos con el Management 3.0 y una de las herramientas más utilizadas es el feedback.

Posiblemente conozcas el feedback sándwich, qué consiste dar un aspecto positivo seguido de uno de mejora y después otro positivo como cierre. Esta metodología es bastante útil ya que trata de potenciar lo positivo de un colaborador sin olvidar la mejora continua y la motivación. Sin embargo, este modelo necesita un nivel de detalle más profundo para que sea efectivo.

El Feedback Wrap es una herramienta de Management 3.0 y podría decirse que es una evolución del sándwich. Estos son los pasos de este característico feedback:

1. Describe el contexto: Es muy importante describir el contexto específico para aumentar la comprensión. En muchas ocasiones, la persona que recibe el mensaje no acaba de entender en qué situación concreta necesita cambiar. Muchas veces utilizamos expresiones como: Todo, siempre, nunca, nada,  palabras que no hacen más que crear confusión. Ejemplo: La pasada semana enviaste el informe mensual de todas las ventas que habíamos tenido.

2. Haz una lista de tus observaciones: En este punto es importante ser muy específico y muy concreto. No debe haber valoraciones personales ni juicios, simplemente hechos observables evitando frases como “has hecho un mal trabajo” o “no eres muy detallista”. Ejemplo: En el informe mensual que enviaste la semana pasada habían tres datos incorrectos en la página resumen.

3. Expresa tus emociones: Esta es la primera vez que la persona que va a emitir un feedback deja saber cómo se siente respecto al tema que se está tratando. Esto ayuda a crear conciencia del impacto de los hechos sin culpar a la persona que lo está recibiendo. Ejemplo: Me sentí angustiado al ver que habíamos enviado unos datos erróneos al comité de dirección.

4. Expresa tus necesidades: Ahora es el momento de explicar lo que necesitas realmente. Muchas veces las personas tendemos a pensar que todos los seres humanos necesitamos lo mismo, pero no es cierto. En el ejemplo anterior no es lo mismo necesitar precisión, profesionalidad, seguridad o confianza. Ejemplo: Necesito tener más confianza del trabajo que realizas para poder delegar más funciones en ti.

5. Explica tus sugerencias de mejora: Muchas personas creen que cuándo se da un feedback, la otra parte sabe perfectamente cómo corregir esa conducta o ese comportamiento. Sin embargo, no debemos dar por hecho que se sobreentienda lo que estamos pidiendo, por lo que deberás ser lo más preciso que puedas en tu petición. También es importante destacar que estamos expresando sugerencias, no imposiciones para la otra persona, aunque claro, no es lo mismo si esa sugerencia viene de tu manager o si viene de un compañero. Ejemplo: Prefiero que para la próxima vez, antes de enviar el informe final, hagas una doble comprobación de todos los datos que estás enviando con el fin de evitar errores y si tienes dudas, puedes enviarme un email para que lo compruebe yo directamente.

El Feedback Wrap contiene elementos utilizados en la Comunicación No Violenta de Marshall Rosenberg. Este modelo consigue crear más influencia en la persona que está recibiendo esta opinión externa. Cuando introducimos elementos como las emociones y las necesidades, las personas no sienten tanto rechazo al feedback y no lo reciben como una imposición externa, sino como una posibilidad de mejora.

La cultura de feedback se consigue introduciendo poco a poco elementos de comunicación que hacen que la mejora continua forme parte de los valores de la compañía y así lo recibamos como un regalo para poder mejorar profesionalmente y no como un castigo o una regañina.

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Ángel Martínez Marcos
Coach Ejecutivo & Socio Director
Formador de Management 3.0